Ruta de Chamorga al faro de Anaga: recorrido, dificultad y consejos prácticos
La ruta de Chamorga al faro de Anaga permite recorrer uno de los extremos más aislados y abruptos de Tenerife. El camino atraviesa antiguos terrenos agrícolas, laderas volcánicas y barrancos abiertos hacia el Atlántico antes de alcanzar el histórico faro situado sobre Roque Bermejo. No es una excursión larga en kilómetros, pero sus fuertes desniveles, el terreno irregular y la ausencia de servicios hacen que resulte bastante más exigente de lo que podría sugerir el mapa.
La opción más completa consiste en subir desde Chamorga hacia las Casas de Tafada, bajar al faro, continuar hasta Roque Bermejo y regresar por el barranco de Chamorga. Este itinerario circular suele ocupar entre cuatro y cinco horas, dependiendo de las paradas y del estado del camino. También es posible llegar al faro por Tafada y volver por el mismo recorrido, evitando el descenso a Roque Bermejo.
Datos básicos de la ruta
- Inicio y final: caserío de Chamorga.
- Tipo: circular si se combina Tafada, el faro y Roque Bermejo.
- Distancia orientativa: aproximadamente 7–9 kilómetros, según las variantes elegidas.
- Duración: entre 4 y 5 horas sin contar paradas largas.
- Desnivel acumulado: elevado para la distancia, generalmente alrededor de 700–800 metros.
- Dificultad: media-alta; alta con calor, lluvia o terreno resbaladizo.
- Señalización: tramos de los senderos PR-TF 06 y PR-TF 06.1.
- Permiso: esta ruta no figura entre los senderos de Anaga que requieren autorización específica, pero conviene comprobar su estado antes de salir.
Las cifras pueden variar porque existen varias formas de enlazar Chamorga, las Casas de Tafada, el faro y Roque Bermejo. No debe confundirse este recorrido con el trazado completo del PR-TF 06 hacia Las Palmas de Anaga y El Draguillo, una alternativa considerablemente más larga y exigente.
Cómo llegar a Chamorga
Chamorga se encuentra al final de la carretera TF-123, en la Punta de Anaga. En coche se llega pasando por San Andrés, El Bailadero y el cruce del Parque Rural de Anaga. El último tramo es estrecho, sinuoso y lento, con curvas cerradas y puntos en los que dos vehículos apenas pueden cruzarse. Desde Santa Cruz conviene reservar aproximadamente una hora y cuarto, aunque el tráfico o la niebla pueden prolongar el trayecto.
El aparcamiento dentro del caserío es muy limitado. Hay pequeños espacios junto a la carretera, pero no un gran estacionamiento preparado para senderistas. Resulta especialmente importante no bloquear accesos a viviendas, fincas o zonas de giro de la guagua.
También se puede llegar con la línea 947 de TITSA desde el Intercambiador de Santa Cruz. El viaje dura alrededor de 80 minutos, pero hay pocas expediciones diarias. Antes de organizar la caminata hay que consultar los horarios actualizados de la línea 947 y dejar margen suficiente para regresar: perder la última guagua en Chamorga supone un problema serio.
Recorrido desde Chamorga hasta el faro de Anaga
Ascenso hacia las Casas de Tafada
Desde las últimas casas de Chamorga se siguen las indicaciones del PR-TF 06.1 hacia las Casas de Tafada y el faro de Anaga. El camino comienza ganando altura entre bancales, dragos, palmeras y vegetación propia de las medianías de Anaga. La subida inicial es constante y puede resultar intensa si se afronta demasiado rápido.
Al ganar altura aparecen vistas sobre el valle de Chamorga y las crestas orientales del macizo. La niebla puede entrar con rapidez desde la vertiente norte, incluso cuando la costa está despejada. En días húmedos, las piedras y los tramos de tierra compactada se vuelven resbaladizos.
Las Casas de Tafada son antiguas construcciones rurales actualmente en ruinas. El lugar tiene interés por su posición dominante y por las panorámicas hacia los Roques de Anaga, pero no dispone de agua, refugio acondicionado ni otros servicios. Desde este punto comienza el tramo más espectacular y delicado de la bajada.
Descenso al faro
El sendero pierde altura por una vertiente árida y muy expuesta al sol. Algunas curvas conservan muros y escalones de piedra, mientras que otras presentan roca suelta. El faro aparece progresivamente bajo el camino, aunque todavía queda un descenso considerable hasta alcanzarlo.
El faro de Anaga comenzó a construirse en 1861, las obras terminaron en 1863 y entró en funcionamiento en 1864. Su emplazamiento permitía señalizar uno de los sectores más accidentados del litoral tinerfeño. Continúa prestando servicio como señal marítima, pero el edificio no funciona como atracción turística y normalmente no se visita por dentro. El interés para el senderista está en su arquitectura histórica, su aislamiento y las vistas sobre la Punta de Anaga.
¿Conviene continuar hasta Roque Bermejo?
Desde el entorno del faro se puede descender hasta Roque Bermejo, un pequeño caserío costero al que no llega ninguna carretera. Este añadido convierte la excursión en una ruta mucho más variada, pero obliga a perder prácticamente toda la altura ganada y a recuperarla después durante el regreso a Chamorga.
En Roque Bermejo hay una pequeña cala, un embarcadero, algunas viviendas y una ermita. No debe contarse con bares, tiendas, agua potable ni transporte marítimo regular. Los barcos que aparecen ocasionalmente en el muelle suelen corresponder a servicios privados o excursiones organizadas; no constituyen una conexión pública garantizada.
La playa puede parecer tranquila desde arriba, pero es una costa aislada, sin vigilancia y expuesta al oleaje. El baño solo es razonable con el mar claramente calmado. No conviene prolongar demasiado la parada si todavía queda por afrontar la subida del barranco.
Regreso a Chamorga por el barranco
El regreso circular sigue el valle del barranco de Chamorga. La subida es larga, pedregosa y con muy poca sombra. Aunque la pendiente no siempre parece extrema, el desnivel acumulado se nota especialmente después de haber descendido desde Tafada hasta el nivel del mar.
En el barranco pueden existir zonas húmedas, cañaverales y pasos alterados por lluvias o desprendimientos. Después de episodios meteorológicos adversos no debe asumirse que el camino conserva las mismas condiciones. Antes de salir es recomendable consultar la ficha del PR-TF 06.1 en Tenerife ON, donde el Cabildo publica información y avisos sobre la red insular de senderos.
Qué llevar y cuándo realizar la ruta
Para completar la circular hacen falta botas o zapatillas con buena adherencia, protección solar, gorra, comida y al menos 1,5–2 litros de agua por persona. No hay puntos fiables para rellenar botellas. Los bastones resultan útiles tanto en la bajada pedregosa como en el regreso por el barranco.
La ruta puede hacerse durante todo el año, pero las mejores condiciones suelen encontrarse en días frescos, secos y con buena visibilidad. En verano, la ladera costera acumula mucho calor y ofrece escasa sombra. Con lluvia, niebla densa, viento fuerte o avisos por altas temperaturas es preferible aplazarla. También conviene evitar comenzar tarde: el relieve hace que algunos sectores pierdan la luz antes de la puesta de sol.
No es una ruta adecuada para carritos, personas con movilidad reducida ni excursionistas sin experiencia en terreno montañoso. Con niños solo debería plantearse si están habituados a recorridos con desnivel, controlando especialmente las bajadas y los puntos expuestos. Los perros deben permanecer bajo control por la presencia de ganado, fauna y pasos estrechos.
Qué variante elegir
Quienes busquen la experiencia más completa deberían realizar Chamorga–Tafada–faro–Roque Bermejo–barranco de Chamorga. Si se dispone de menos tiempo o no se quiere asumir toda la subida desde la costa, es preferible llegar al faro por Tafada y regresar por el mismo camino. La travesía hacia Las Palmas de Anaga, El Draguillo o Benijo debe reservarse para senderistas experimentados, con track fiable y transporte bien planificado.
La ruta de Chamorga al faro de Anaga destaca precisamente porque conserva el carácter de un camino tradicional en un territorio remoto. Prepararla bien, comprobar el estado del sendero y aceptar que aquí no existen servicios inmediatos permite disfrutar de uno de los recorridos costeros más interesantes de Anaga sin subestimar sus dificultades.